sábado, 5 de marzo de 2011

entre aromas y sabores, el consumo de vino mexicano


Tomas Salazar uno de los mejores sommelier’s mexicanos con mas de 22 años de experiencia en el servicio a restaurantes y hoteles, cuenta con una larga y persistente carrera como sommelier en servicio al comensal y como formador de sommelier’s.
1. ¿Cual es su formación académica?, ¿Y como comienza su gusto por el vino?
Me formé como Sommelier en la Universidad del Tepeyac, en la Ciudad de México en 1998.
El gusto por el vino nace trabajando en el medio restaurantero, primero como una necesidad de aprendizaje y profesionalizar el servicio y después al entenderlo, surge una pasión por aprender más de él y tomar esta formación como una forma de vida.
2. ¿Cual es el consumo per-cápita de vino en el país?
México tiene muy poca cultura en bebidas alcohólicas, y menos en vino. Se puede observar que el consumo de cerveza y destilados superan por mucho el consumo de vinos.
La prohibición de la producción de vino en el país durante la época colonial, propició que el consumo y cultura del vino en México prácticamente desapareciera. En la actualidad, también aunado a que el precio de los vinos normalmente lo hace un producto de lujo que no se consume a diario, lo restringe a un segmento de mercado que tiene que ver con un nivel socioeconómico y gastronómico-cultural, por lo mismo el consumo per cápita es muy bajo y aunque va en aumento las cifras no han cambiado mucho en los últimos 15 años, de 375 ml hace unos 12 años, actualmente se consumen aproximadamente solo 450 ml per cápita.
3. Hemos visto un aumento considerable de vino en el país sobre todo mexicano, una radiografía del gusto mexicano hecho por Jennifer Chan, concluye que el vino mexicano es preferido en tiendas especializadas y en restaurantes.
Definitivamente, es realmente gratificante y enorgullece que ahora la mayoría de los consumidores de vinos opten por conocer los vinos mexicanos.
La producción de vinos de muy alta calidad, el reconocimiento de varias marcas en eventos internacionales y nacionales, la mayor oferta de vinos de diferentes vinícolas y de diferentes estilos, hace que el consumidor final, voltee a ver los vinos mexicanos, y quede muy convencido del nivel de calidad que ha alcanzado esta industria.
4. ¿De que forma colabora el sommelier hoy día en este importante aumento del consumo de vino mexicano? ¿Que cree que falta para hacer mas solido el consumo de vinos mexicanos?
El sommelier profesional, se dedica a recomendar el vino más adecuado para cada ocasión, ya sea dentro o fuera del restaurante, de tal manera que su colaboración ha sido definitiva para dar a conocer el vino mexicano entre un consumidor que antes se inclinaba por vinos europeos principalmente.
En el servicio en restaurantes es la promoción más directa y efectiva pues llega de inmediato al consumidor final.
Sin embargo la labor en la importación y distribución también es de importancia, ya que posiciona en diferentes mercados al vino nacional; además de la labor docente que prepara a las nuevas generaciones en el conocimiento de vinos de México.
Para consolidar el consumo de vino nacional, se requiere que la industria invierta en mayor publicidad y que los profesionales del servicio informen en mejor medida de los beneficios del vino en la salud, de la armonización gastronómica con los diversos platillos y cocinas; así como una mayor educación en el consumo responsable y con moderación.
5. ¿Que aporte podrían hacer las bodegas mexicanas para consolidar el mercando nacional?
Primero que sigan esforzándose en producir vinos de gran calidad, con un estudio a profundidad en materia vitivinícola para poder seleccionar las mejores variedades para cada región y zona, dependiendo del tipo de suelo, altitud y clima. Así como las técnicas más adecuadas de vinificación y guarda.
En segundo lugar que la industria se agrupe en un organismo que con el apoyo gubernamental, desarrolle un plan de publicidad y que se dedique a promover el consumo interno y externo de los vinos mexicanos, dándole todo el apoyo a las vinícolas para poder dar a conocer sus propuestas.
En tercero, dar capacitación a todos los profesionales del servicio, para que se pueda generar de manera inmediata un mayor conocimiento de la cultura del vino y por consiguiente genere el aumento en el consumo.
6. ¿Recuerda cual fue el primer vino que degusto?
Realmente no, en casa de vez en cuando bebíamos algún vino pero sin el suficiente conocimiento en la materia, no me permitía disfrutarlo como ahora.
Sin embargo, sí recuerdo el vino que mas me ha impactado, catado a ciegas, se trataba de un vino tinto de gran complejidad, muy corpulento y elegante, de armonía absoluta. Un Château Mouton Rothschild de 1973.
7. ¿Cual fue el vino que sirvió por primera vez en un restaurante?
Después de tantos años en el servicio, ese tipo de recuerdos se van borrando, pero algunos otros se quedan por las circunstancias del momento.
Recuerdo por ejemplo, poder servir mi primer Clos de la Coulée de Serrant de 1991, que había permanecido en bodega casi 16 años, un vino blanco que a pesar de la edad, seguía con fortaleza para descansar por lo menos otros 10 años más.
8. ¿Algún otro miembro de tu familia es sommelier?
Aun no, están muy chicos para eso, pero me gustaría que mis hijos aprendan bien este maravilloso mundo del vino y que lo disfruten como cultura general.
9. ¿Cual es tu vino mexicano favorito? O bien de alguna otra región?
Me gustan muchos vinos mexicanos y las preferencias en primerísimo lugar han ido cambiando debido a las nuevas propuestas que están en el mercado, sin embargo si hay un vino que considero es el mejor de México y que será difícil arrebatarle ese lugar, se trata de TEZIANO, de la vinícola Norte 32, es un vino de Cabernet Sauvignon con 14 meses de barrica, un vino corpulento dotado de un ataque franco, aromático a frutos negros y especias, desdoblando hacia las notas de flores ligeramente marchitas y bosque, en boca demuestra un gran equilibrio y fortaleza para una vida muy longeva, posiblemente de mas de 20 años para guarda.
De vinos de otro país sin duda mi preferido sigue siendo el Château Mouton Rothschild.
Salud!!

Eric Mendoza - Sommelier

miércoles, 23 de febrero de 2011

Botella que evita sedimentos en la copa.



La empresa catalana Estalpackaging, ubicada en la provincia de Girona, ha comenzado a comercializar la revolucionaria botella diseñada por el hostelero vasco Martín Berasategui.

Esta botella, denominada `Martín Berasategui System´, está concebida para evitar que en la decantación caigan posos u otras impurezas en la copa. La empresa fue premiada el pasado mes de diciembre por esta botella en los `Oscar de l´emballage´ de París, por la innovación y funcionalidad que representa.

El diseño de la botella `Martín Berasategui System´ consiste en un doble fondo que se crea al darle un ángulo recto a la parte final de la misma. Este doble fondo hace un efecto de vacío con lo que los posos o impurezas del vino no filtrados, no llegan a la copa en el momento de la decantación. Además, esta mejora, pionera en la aplicación de I+D al embotellamiento, permite eliminar el proceso de filtrado del vino en la bodega, respetando así de forma óptima sus características organolépticas.

El cocinero guipuzcoano Martín Berasategui, cuyo restaurante ostenta tres estrellas michelín, se ha destacado por el empeño innovador en sus creaciones. Además de esta revolucionaria botella, el chef ha diseñado un botellero que permite transportar las botellas en oblicuo, posición ideal para la conservación del vino.

La empresa Estalpackaging comenzó hace unos meses a la producción de este diseño de botella, el cual se encuentra en fase de comercialización. Los nuevos vinos bajo este formato, destinado especialmente a aquellos con un tiempo importante de crianza, saldrán a la venta a partir de este año.

Visitar el sitio : http://www.martinberasateguisystem.com/
Fuente: Winesfromspain

Eric Mendoza - Sommelier

Top de las 10 bodegas mas vendidas.


En Argentina 10 marcas dominaron la escena exportadora de este año, posicionándose en los principales mercados del mundo. Sepa cómo se comportarán los clientes más importantes de Argentina durante 2011.
Día a Día del Vino presenta las 10 marcas argentinas que más facturaron vino tranquilo embotellado al exterior en los primeros once meses de 2010 (enero-noviembre), discriminadas por valor exportado en miles de dólares y por volumen exportado en miles de cajas de 12 botellas, según datos de ProMendoza en base a Caucasia.
En primer lugar se ubica Álamos la marca de la bodega Catena Zapata, que facturó en los primeros 11 meses del año US$ 23,25 millones, a un precio promedio de 31,97 dólares por caja y con un envío de 727.539 mil cajas de 9 litros, con un gran crecimiento de 52,5% en valor y 54,3% en volumen. Luego, siguió otra marca de esta bodega: Catena. En este caso, la facturación fue de US$ 15,32 millones con un precio promedio de la caja de US$ 66,05.
En tercer lugar, de la bodega Familia Zurccardi se encuentra la marca Fuzión, a un precio promedio de US$ 21,66, con un crecimiento del 16% con respecto a 2009.
Con dos marcas, en 4° y 5° lugar, se posicionó Trapiche con sus vinos Trapiche Roble y Trapiche, con un total de ventas de US$ 9,58 millones y US$ 9,32 millones, respectivamente.
Asimismo, con un increíble crecimiento en valor y volumen se ubicó la marca Norton, con un total de US$ 8,86 millones con un aumento del 33% en valor y un total de 281.545 mil cajas de 9 litros con un crecimiento del 29% y un precio promedio de US$ 31,50.
En 7° lugar se ubicó Trivento con ventas que superaron los US$ 8,82 millones, seguida por Finca Flichman con US$ 7,53 millones, Argento US$ 7,06 millones y Marcus James con exportaciones en dólares de 6,59 millones.
Por otra parte, de las 10 marcas argentinas que más facturaron vino tranquilo embotellado al exterior, las que vendieron con mayor precio promedio por caja fueron Catena (US$ 66), Trapiche Roble (US$ 40,5), Álamos (US$ 31,9) y Norton (US$ 31,5).
Balance 2010
Alberto Arizu, presidente de bodega Luigi Bosca destacó que durante este año se cumplieron los objetivos, creciendo un 25% en volumen respecto a 2009 y en valor. "Creemos que continuaremos con un crecimiento sostenido para 2011 del 15%, acorde con el crecimiento proyectado para los vinos argentinos".
Por su parte, Alejandro Vigil, enólogo de Catena Zapata destacó que "este año fue excelente, con una aceleración en las exportaciones y las expectativas para el próximo son altas. De todos modos, será un año complicado, sobre todo para aquellos vinos que tienen valores por debajo de 20 dólares la caja, los cuales estarán comprometidos en cuanto a la rentabilidad. De esta forma, las bodegas tendrán que ajustar los costos y trabajar en conjunto para consolidar el Malbec, ya que el mercado cambiario y los costos internos dominan la escena. Además, hay que tener en cuenta que en el mundo hay excedente de vino y todos están esperando una oportunidad para entrar y desplazar otro país".
"De todos modos -continuó- hay gran expectativa por nuestros vinos en el mundo y recién estamos comenzando. Por lo tanto, sigo siendo muy optimista, más allá del escenario complejo que se presenta".
Por su parte, el gerente de Exportaciones de Trivento, Leandro Bastías, comentó que la evaluación de 2010 es muy buena. "Los números con los que vamos a cerrar superan los US$ 36 millones, con un crecimiento de 18% en valor respecto a 2009 y un crecimiento de 6% en precio promedio. Lo más importante es que si tomamos lo que nosotros llamamos rango Premium y superiores (productos de US$ 35 FOB por caja de 9 litros y superiores), que hemos definido como nuestro foco estratégico, el crecimiento en facturación es de más del 30%, lo que es muy bueno".
Perspectivas 2011
Cuatro mercados concentran el mayor porcentaje de exportación, entre los que se ubican Estados Unidos, Canadá, Brasil y Reino Unido. Día a Día del Vino entrevistó a profesionales de la industria que analizan las expectativas para el próximo año.
"El mayor problema que vamos a enfrentar será la pérdida de competitividad dada por la inflación y un tipo de cambio flat. A esto hay que agregar el ingrediente del precio de la uva, que en 2010 experimentó aumentos altísimos. De esta manera, si hablamos de una inflación de casi un 30% y hoy tenemos un tipo de cambio de $ 4, para equiparar la inflación, necesitaríamos un tipo de cambio de $ 5,20 al final del 2011 y ningún pronóstico habla de esto", resaltó Bastías.
Agregó que los principales mercados son muy receptivos al vino argentino: Estados Unidos, Canadá y Brasil. La gran duda viene dada por la necesidad que tendrán las bodegas productoras de aumentar precios por esta situación y cómo impactará esto en el crecimiento que Argentina ha tenido hasta ahora".
"Los dos principales países (Estados Unidos y Canadá) seguirán liderando el crecimiento en cuanto al consumo, especialmente de Malbec. Por lo tanto, es posible que sigan liderando los volúmenes. Con respecto al crecimiento, pienso que en Europa y Asia hay una gran oportunidad para aumentar las tasas de incremento. De todos modos, en el segmento entre 15 y 25 dólares, es difícil que alguien desbanque a Estados Unidos", explicó Alejandro Vigil.
Por su parte, Alberto Arizu, indicó que "Estados Unidos y Canadá seguirán siendo los principales destinos de nuestros vinos, aunque creo que Brasil peleará su posición, ya que viene mostrando un fuerte incremento en sus importaciones. Luego de 2009, Brasil ha mostrado una muy fuerte recuperación y se ha mantenido en un crecimiento firme este año. Todo indica que continuará el año próximo".
En este sentido, Vigil estimó que "durante el 2011 tendremos una fuerte competencia con los vinos chilenos que entrarán a tasa 0, algo que realmente es una materia pendiente para nuestra cancillería. A pesar de esto, todo indicará que seguiremos creciendo a un buen ritmo, sobre todo en las gamas altas".
Finalmente, en el caso de Reino Unido, Alberto Arizu, explicó que "a pesar de ser una gran oportunidad, hay que verlo de otra forma. Argentina es la categoría del mundo que mayor crecimiento mostró en Reino Unido, sobre todo en el "on trade", con un crecimiento de más del 50%. Reino Unido tiene su economía golpeada por la crisis y el ajuste de su nuevo gobierno, pero existe una oportunidad para revertir el escaso share de mercado de nuestros vinos".
Vigil aclaró que Reino Unido es siempre una incógnita. "No veo un buen futuro para las gamas bajas. En cuanto a las líneas medias, deberemos organizarnos a nivel sector y profundizar nuestro discurso de relación precio-calidad. Reino Unido tiene un comportamiento casi opuesto a Brasil en cuanto al consumo en gama de vinos".



fuente: argentina global wines


Eric Mendoza - Sommelier

jueves, 17 de febrero de 2011

Festival de los 100 vinos mexicanos 2011‏


Para informarles e invitarlos al Festival de los 100 vinos mexicanos que se llevara a cabo el próximo 19 y 20 de Febrero en nuestros viñedos,

con la finalidad de seguir impulsando la industria vitivinícola mexicana. De antemano le agradezco,

anexo información de las características del festival.
Eric Mendoza - Sommelier

martes, 11 de enero de 2011

Compuesto Geologico, caracteristico de Champagne Fr.


La hipótesis es terrible. Piensen ustedes que si en el terciario es decir, hace setenta millones de años ciertas esponjas, determinados animalitos e infinitos microorganismos marinos no hubieran fabricado con sus sedimentos ese especialísimo

tipo de yeso conocido por BELIMNITA QUADRATA nosotros jamás hubiéramos llegado a paladear el vino más famoso del mundo: el champaña. Con la imprescindible colaboración de aquella fauna prehistórica, los Burgundos, pueblo Germánico, descubrieron, en el año 45 antes de Cristo, el insuperable néctar que, mucho más tarde, un monje casi legendario del siglo XVIII, Dom Pérignon, tuvo la genial idea de embotellar. En efecto, sólo con el fruto de viñas cultivadas en terrenos ricos en BELIMNITA QUADRATA es posible obtener el resplandeciente champaña de primera calidad. Claro que el yeso no provoca por sí solo el milagro. Han de concurrir determinadas circunstancias de clima y han de coadyuvar un sinfín de otros minerales, como el cuarzo, el rutilio, el circonio, la turmalina, para originar el sutilísimo líquido. Pero la BELIMNITA es el. ingrediente principal, es la «eonditio sine qua non». Estas indispensables condiciones climáticas y geológicas se

dieron, precisamente durante las espantosas convulsiones telúricas del terciario, en una región de Europa bien delimitada: la zona geológica correspondiente al condado medieval de Champaña, que tiene una extensión

equivalente, más o menos, a la de Cataluña. Pero la región vinícola es mucho más reducida, el viñedo de la Champaña,

en realidad, es uno de los más pequeños del mundo, doce mil hectáreas aproximadamente, apenas la superficie de una ciudad como París. Sólo el mosto que producen esas pocas hectáreas tiene legítimo derecho

de vanagloriarse con el nombre de CHAMPAGNE.



El terrible Domiciano

Como tantas veces ha sucedido, el buen orden de la sabia Naturaleza ha sufrido

también en la Champaña los insensatos y crueles atentados de los hombres tan desatinados,

a veces, tan ciegos. Se han encontrado en la región antiquísimos vestigios

unos pámpanos fósiles del terciario, cerca de Sézanne que nos dan fe de la existencia

de la viña, naturalmente en estado salvaje, en épocas anteriores al hombre. Nos

dice el francés Jean-Claude Laurier, autor de un documentadísimo libro sobre el

CHAMPAGNE, que los fenicios iniciaron el cultivo de la viña en Francia, seiscientos

años antes de nuestra era. Aceptémoslo, que los fenicios no habrán de quejarse. Estos

viñedos debían tener una extensión bastante limitada y solamente tras la conquista

romana, las zonas de cultivo se ampliaron. La viña se cultivó, poco años antes de Cristo,'

en la tierra de los Burgundos y, sucesivamente, en Burdeos, Alsacía y Champaña.

De todos modos, el vino gozaba de gran predicamento Dentre los pueblos autóctonos anteriores

a la conquista de las Gallas por parte de los Romanos. Sabemos que los festines

solían terminar con épicas borracheras convivíales. Y César, en el «De bello gallico», señala que sus enemigos, los feroces y gloriosos soldados de Vercingetórix, usaban el vino sin moderación, de tal modo,

que entraban en la batalla tambaleantes y en pleno estado de embriaguez, con la mirada

vidriosa, pero con el brazo nada torpe. Hacia finales del primer siglo de la era

cristiana, Francia debía producir ya una cantidad considerable de vino. Entonces, si

el emperador Romano Domiciano mandó que gran parte de la viña Champañesa fuera

destruida. Una reforma agraria que resultó nefasta. Este Domiciano había empezado

muy bien su carrera de gobernante, Era un hombre sensato, cauteloso y austero,

un rígido moralista y un capaz ingeniero. Pero en un momento dado, Domiciano se torció y se transformó en un déspota,

quizás en un equivocado tecnócrata. Una de sus primeras salvajadas la cometió en el año 92 con el edicto que prohibía cultivar la viña en las Gallas, a fin de aumentar la producción de trigo, tan necesario para alimentar a los eternamente desagradecidos estómagos de la Roma Imperial. Un siglo y pico más tarde, el emperador Marco Aurelio Probo, ejemplo de sabio gobernador y hombre de profundo sentido común, deshizo el entuerto, protegió el cultivo de los

viñedos de la Champaña, elevó un templo a Baco en Reims y allí mismo erigió un esplendoroso

arco triunfal dedicado a Marte, que aún se conserva y en el que se admira un bajorrelieve con escenas de la vendimia.



El milagro de San Remigio

No sabemos con precisión cuándo el vino de la Champaña llegó a las mesas de la Ciudad Eterna. Pero, conociendo los disparatados sistemas que usaban los vinateros Romanos de entonces, es fácil suponer que

los néctares de importación suscitaron los mayores entusiasmos en la capital del Imperio. En Roma, los bodegueros hacían el vino según una extraña técnica, manipulando el zumo de la uva con insospechados y perversos ingredientes: agua de mar, pez, resina, pinas, mirtilo, almendras amargas, ungüentos de nardos, mirra y semillas de

adormidera... El brebaje así obtenido se sometía a evaporación hasta transformarlo en un polvillo que, al momento de servir la copa, se mezclaba con agua. A los Romanos, acostumbrados a semejante pócima que, además del pésimo sabor, tenía el grave inconveniente de provocar una terrible pesadez de estómaño, el vino de verdad, alegre, algo ácido, procedente de Jas Gallas les sabía a pura gloria...

Los romanos tenían celosamente prohibido a los bárbaros beber vino. Y no se puede excluir que las primeras incursiones francas en la Champaña respondieron a la imperiosa sed de vino que sufrían. Cuando se instalaron en el territorio, los francos desarrollaron una inteligente labor en la Champaña, cuidando y mejorando sus viñedos. Incluso un santo, san Remigio patrón J obispo de Reims, dio fe, santísima fe, de su alta consideración hacia el vino champanes al entregarle el rey franco Clodoveo, antes de su partida hacia el campo de batalla contra los visigodos de Alarico II, un barrilete de vino. Prometió el santo a Clodoveo que triunfaría si, al enfrentarse con el enemigo, no hubiera quedado vacío el

barrilete. Clodoveo y los suyos libaron abundantemente pero, por milagro, vino no se acabó hasta después de la derrota visigoda. Tan contundentes argumentaciones aparte de la influencia de su novia Clotilde,,

una princesa burgunda que había abrazado la fe cristiana, convencieron a Clodoveo, que se convirtió, lo cual supuso

considerables beneficios' para la ciudad de Reims: en poco tiempo, se transformó en centro político y religioso de Francia. Y esta situación de preponderancia tuvo positivos reflejos también en el comercio del vino. Durante los mil años siguientes a Clodoveo, el grato deber de cuidar de las viñas quedó encomendado a los cenobios. Los monjes se dedicaron con un cristiano, casi apostólico entusiasmo al cultivo de los viñedos. Cosa muy comprensible desde el momento que el vino de uva es la material irrefutable para la Eucaristía. Necesitaban el vino, además, para ofrecerlo a los huéspedes, porque en aquel tiempo no existían hoteles ni restaurantes, y los viajeros, principes o mendigos, paraban en las casas de Dios. Finalmente, los monjes vendían vino para procurarse los fondos con qué hacer sus obras de caridad.

La imperial y germánica

borrachera de Wenceslao

Por una u otra razón, los monjes de la Champaña fueron habilísimos vinateros poseyeron los viñedos mejor cuidados y

más productivos, a pesar de los métodos de cultivo muy poco científicos: agua bendita para combatir las enfermedades de las viñas, extraños conjuros contra la peste y procesiones para alejar el granizo... Por otra parte, los monjes poseían especia! talento para las´´ public íelations´´ y tenían buen cuidado en obsequiar con sus productos a los reyes, a los obispos y a los grandes personajes de su tiempo, con el fin de divulgar el propio vino. Así, los tres grandes

reyes de la Cristiandad, Carlos I de España, Enrique VIII de Inglaterra y Francisco I de Francia, fueron amantes de aquellos vinos que merecían tal respeto que, en las guerras de religión hacia finales del siglo XVI, católicos y protestantes decidieron guardar tregua en las tierras champañesas durante los días de la vendimia.

Pero este vino tan apreciado no era, en aquellos tiempos, el exquisito, insuperable CHAMPAGNE de nuestros días. En la Edad Media, el vino de la Champaña era particularmente fuerte y se solía mezclar cor.

agua. En 1397, Wenceslao, rey de Bohemia y emperador del Sacro Imperio Romano llegó a Reims para tratar con Carlos VI de; Cisma que dividía entonces a la Iglesia. Imprudentemente, Wenceslao, bebió el vino

puro y cuando el duque de Berry fue a recogerle para acompañarlo hasta el rey,